Santa Fe: piden internas en el PJ

El senador por el departamento San Jerónimo, Danilo Capitani, es uno de los que está en carrera para quedarse con la conducción del justicialismo. En diálogo con El Ciudadano propuso “que todos los sectores vuelvan al peronismo”.
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Los senadores del PJ santafesino quieren ir a internas para dirimir la nueva conducción partidaria. Al igual que otros actores, como el diputado Luis Rubeo, se manifestaron en contra de los acuerdos de cúpulas como el que terminó con la presidencia del partido en manos de José Luis Freyre.

“Tiene que haber elecciones internas”, reclamó el senador del departamento San Jerónimo Danilo Capitani, propuesto por su colega Armando Traferri como candidato para presidir el PJ, que renovará autoridades el 8 de mayo luego de cuatro años de presidencia de Freyre.

Cercanos a las posiciones adoptadas por el salteño Juan Manuel Urtubey y por los diputados nacionales que formaron el bloque Justicialista bajo el mando de Diego Bossio, los senadores provinciales del PJ –que tienen mayoría en la cámara– también quieren que haya internas a nivel nacional para decidir la nueva conducción partidaria.

La meta principal, explicaron, es recuperar el gobierno de la provincia en 2019. Anhelan las “viejas épocas” de hegemonía peronista en Santa Fe y piensan que para volver al gobierno primero tienen que escuchar a los afiliados en las urnas. La interna partidaria es una herramienta que rara vez se usa en el PJ, donde priman los acuerdos entre dirigentes: la última elección en la provincia fue en el año 2000 y a nivel nacional en 1988.

Convencidos de que el peronismo está en una situación inédita desde el retorno a la democracia –no controla el gobierno nacional ni las provincias más importantes como Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba y Mendoza–, los senadores piensan que es momento de darle más participación a los afiliados para no volver a cometer los errores que, en los últimos años, los dejaron afuera de casi todo.

Ni sectario ni excluyente

“El partido tiene que empezar a funcionar; en los últimos cuatro años prácticamente no funcionó, no hubo una reunión. Y si funcionó, fue entre pocos. Esto es contrario a lo que dijo siempre Perón: el justicialismo no debe ser ni sectario ni excluyente”, opinó el senador Capitani en diálogo con El Ciudadano.

“La idea es volver a abrir las puertas del partido, que todos los sectores vuelvan al peronismo”, indicó. La alusión apunta a dos grandes grupos: los dirigentes que se fueron al Frente Renovador de Sergio Massa y los que, como Carlos Reutemann, optaron por aliarse al PRO de Mauricio Macri.

—¿Cómo van a hacer para lograrlo?

—Tenemos que producir los debates necesarios para que la gente opine y participe, sobre todo los afiliados que hace muchos años no pisan el partido. Hay que darse una política sobre esto; necesitamos un partido fuerte, que vuelva a funcionar como en las viejas épocas. Un partido que no funciona no puede tener candidatos que sean opciones viables a la hora de ser gobierno.

Organizar la mayoría

Desde junio de 2012, el intendente de Venado Tuerto, José Luis Freyre, preside el PJ santafesino como fruto de un acuerdo entre los líderes de los espacios más importantes del justicialismo santafesino en aquel momento: Agustín Rossi, Omar Perotti, Jorge Obeid y Alberto Maguid. Maguid y Obeid fallecieron y sus sectores políticos parecen diluidos; Perotti y Rossi siguen en carrera, pero ninguno, por sí mismo, puede imponer condiciones dentro del partido. Los intendentes y presidentes comunales no tienen un liderazgo definido: unos se alinearon con Alejandro Ramos y otros quedaron huérfanos desde que el gobierno nacional cambió de color político.

En ese contexto, el reunificado bloque de senadores del PJ asoma como uno de los polos de poder más importantes en la provincia. Tienen mayoría propia en la Cámara alta –once representantes contra ocho del Frente Progresista– pero además supieron conservar esa mayoría a pesar de las tres victorias consecutivas del socialismo en las elecciones de gobernador.

Ese anclaje territorial les permite, ahora, disputarle la conducción del partido a otros sectores. El propio Capitani señala que la conducción de Freyre fue “un acuerdo de cúpulas que derivó en nada”, mientras que el senador Traferri sube la apuesta y opina que aquel acuerdo de hace casi cuatro años es “ilegítimo”.

“No hay que echarle la culpa a nadie en particular”, sostuvo Capitani al ser consultado por la gestión de Freyre. Y agregó: “Pero el partido no ha funcionado y eso no lo digo yo: es un hecho. El partido nunca se reunió con el bloque de senadores, siendo que desde hace ocho años es el único espacio del Partido Justicialista que tiene poder real y propio”.

Una oposición seria

“Debemos ser amplios, el justicialismo se tiene que modernizar”, señaló por su parte el senador del departamento San Lorenzo Armando Traferri. Y agregó: “Venimos de una gestión que no ha sido buena. Haber tenido el gobierno nacional en manos del justicialismo nos hizo cometer errores y ahora estamos en una etapa totalmente distinta donde el justicialismo tiene que estar fortalecido”.

El gran desafío, para Traferri, es aprender a ser oposición: “Esta es una etapa desconocida para muchos dirigentes; tenemos que lograr ser una oposición seria y constructiva, que no renuncie a los principios básicos del peronismo pero que se modernice y no tenga pruritos en decidir quiénes van a conducir los destinos del justicialismo en los próximos años a través de una elección interna”.

—¿Piensa que Freyre es el responsable de los fracasos electorales?

—No. Creo que se ha equivocado el justicialismo en los métodos y en las formas. Si nosotros tenemos que ir a Buenos Aires para que ellos nos digan quiénes tienen que ser los candidatos, se está dejando de lado a la dirigencia y a los afiliados que representamos. Y nosotros, sin afiliados, no seríamos un partido.

Para Traferri es necesario un recambio generacional: “El justicialismo tiene muchísimos dirigentes jóvenes que tienen la vitalidad para caminar todo el territorio provincial”. Entre ellos, mencionó a dos senadores: Capitani, de 46 años, y Rubén Pirola (departamento Las Colonias), de 42. “Es el momento para que los dirigentes que tenemos más de 60 años empecemos a darle espacio a esta nueva generación, que además de ser jóvenes tienen una gran experiencia”, concluyó Traferri.

En el peronismo nacional, todos los caminos conducen a José Luis Gioja

Las negociaciones en el Partido Justicialista (PJ) nacional parecen haberse encarrilado en una sola dirección: el diputado nacional José Luis Gioja aparece como prenda de unidad de diferentes sectores que pulsean en el justicialismo y ya habrían dado el visto bueno para afrontar las elecciones partidarias con una “conducción colegiada” encabezada por el ex gobernador sanjuanino.

En el kirchnerismo más duro –conformado por La Cámpora, el Movimiento Evita y en La Néstor Kirchner de Guillermo Moreno– calculan que la presidencia de Gioja –quien supo formar una sociedad de hierro con el ahora disidente Diego Bossio– permitiría que el peronismo siga ligado al Frente para la Victoria, evitando el desbande.

Un sector del kirchnerismo teme que con el paso del tiempo el partido se vaya corriendo progresivamente hacia la orilla del Frente Renovador de Sergio Massa. Al mismo tiempo, anotan que Gioja conserva buena llegada hacia los peronistas que ya no tributan al liderazgo de Cristina Kirchner, y que militan ya sea en el Frente para la Victoria como en el flamante bloque Justicialista.

El propio gobernador de la provincia de Salta, Juan Manuel Urtubey, quien fue el principal artífice de la ruptura del Frente para la Victoria, sostuvo días atrás que Gioja es el hombre indicado para ponerse al hombro esta etapa de transición en el peronismo, que a su criterio deberá buscar una nueva estrategia tras la derrota electoral de 2015.

En este contexto de tregua, una fuente cercana a La Néstor Kirchner admitió a NA que la fórmula encabezada por Moreno y secundada por el exvicegobernador bonaerense Gabriel Mariotto está sujeta a discusión, ya que la vocación es la “unidad del peronismo”.

Esta fuente reveló que “no existe ningún resquemor” hacia la figura de Gioja y que en ese sentido apuntan a una “conducción colegiada” donde “estén todos los sectores representados”.

Según afirmó, “lo que no se quiere es que el PJ quede en manos de los rubios de ojos celestes”, en alusión directa a Sergio Massa, quien es fogoneado por el oficialismo de Cambiemos para apropiarse en algún momento del PJ y así tener una oposición moderada, de menor intensidad crítica.

- EC

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